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Seguro que has oído en alguna ocasión que llevar el teléfono móvil en el bolsillo durante muchas horas puede provocar esterilidad en los hombres. O que el uso prolongado de los dispositivos móviles pueden provocar insomnio, ansiedad, depresión o dolor de espalda.

Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Son ciertas estas afirmaciones o son meras leyendas urbanas? Pues como suele ocurrir, algunas son verdad y otras no tienen ninguna base científica, con lo que sólo sirven para generar una alarma social totalmente injustificada.

A continuación, recogemos algunas de las creencias más extendidas sobre los supuestos efectos negativos derivados del uso de tablets y smartphones, aclarando si tienen fundamento o si son simples bulos.

  • El uso de pantallas durante tiempo prolongado puede dañar la vista: se trata de una de las creencias más extendidas y en este caso, es cierta. Las pantallas de los dispositivos móviles emiten ondas luminosas. Unas no tienen efecto negativo alguno, pero otras pueden resultar muy dañinas para nuestros ojos. En exposiciones prolongadas (entre 48 y 72 horas sin descanso) y a una distancia de menos de 30 cm, estas ondas pueden dañar las células fotosensitivas de nuestra retina, lo que podría derivar en pérdida de visión. Por ello, te recomendamos no exceder el tiempo de exposición y aplicar filtros de pantalla.
  • Llevar el móvil durante muchas horas en el bolsillo del pantalón puede reducir la fertilidad masculina: otra afirmación muy extendida a raíz de un reciente estudio que relacionaba la infertilidad en los hombres con el hecho de utilizar el móvil durante más de una hora al día.
    Sin embargo, hay que aclarar que la comunidad científica no ha dado mucho crédito a esta investigación, ya que ni la forma en que se realizó ni los datos obtenidos resultaban fiables. A día de hoy, no existe ninguna evidencia que apoye esta hipótesis. Es decir, no está demostrado científicamente que el uso del teléfono móvil afecte a la fertilidad. (Con esto tampoco queremos decir que haya que pasarse horas y horas enganchado al teléfono).
  •  El uso de dispositivos móviles puede ocasionar insomnio: ¿eres de los que no se van a dormir sin echar un último vistazo a WhatsApp, consultar el correo o leer las últimas noticias en Twitter y Facebook? Si es así, puedes tener problemas a la hora de conciliar el sueño posteriormente. La explicación es simple: los ojos se encargan de vigilar el entorno y transmitir al cerebro en qué momento del día nos encontramos. Cuando llega la noche y disminuye la luz, el ojo se lo comunica al cerebro, que activa la secreción de melatonina (hormona que nos ayuda a dormir). Sin embargo, si nuestros ojos siguen percibiendo luz, el proceso se altera. De ahí que podamos tener dificultades para conciliar el sueño, que podrían derivar incluso en insomnio.
  • La exposición a las radiaciones puede provocar enfermedades graves: otro mito bastante extendido, pero que no es más que eso: un mito. Algunas personas creen que el uso de aparatos electrónicos conlleva la exposición a la radiación electromagnética que, a medio o largo plazo, puede resultar cancerígena. Los expertos afirman que una exposición de una media de 4 vatios por cada kilo de peso podría resultar perjudicial. Sin embargo, la dosis que recibimos es unas 50 veces menor, por lo que no hay evidencias de que el uso cotidiano de dispositivos móviles pueda provocar la enfermedad.

No obstante, nuestra recomendación es no excederse en el uso del smartphone o tablet. Porque como siempre decimos: la tecnología ayuda, pero no sustituye a la vida real. Ya sabes: Life is the best technology