Desde 1922 hasta no hace tanto tiempo, muy poco había cambiado en el mundo de los televisores en el hogar, a parte del color, claro. Todos hemos crecido con un televisor “gordo”, “ancho”, “de tubo” en el salón de nuestro casa, y para alguno de nosotros ver salir de su furgoneta al técnico de televisiones para instalar “la segunda cadena” en nuestro Telefunken familiar era como ver a Amstrong saliendo del Apolo XI sobre la superficie lunar, “un pequeño paso para el hombre y un gran paso para nuestra familia”.

Pasamos la cinta de vídeo hacia delante y zas! La cinta se rompió, pusimos el disco magnético cerca de los altavoces, el CD dio fallo escribiendo, el DVD se rayó, y el pen drive y el disco duro de estado sólido guardan ahora nuestros recuerdos, que ahora vemos en un televisor plano, pero… ¿Hasta cuándo?

CRT, Plasma, LCD, TFT, LED, OLED, AMOLED, 3D… que levante el ratón el que sepa cómo va esto… Seamos honestos, por mucho que nos las demos, incluso los que crecimos adoptando el cambio, seguimos siendo personas analógicas en un mundo digital.

Hay algo que la ferviente e imparable sinergia entre demanda y tecnología hace de manera habitual, y en intervalos de tiempo cada vez más efímeros: bombardearnos.

¡Y tenemos suerte! Aún podría ser peor. Siempre podemos tener el “EcoBubble” (Googleadlo que sale) entre todas estas siglas, acrónimos y tecnologías de tipo “Ziritione” que amablemente nos invaden.

Pero, ¿qué es todo esto aplicado a los televisores, y que no sea lo que dice Wikipedia? (Ahora si que me siento como Amstrong).

De manera rápida y concreta voy a explicar lo que tienes en tu salón, no más, y cuando tu salón cambie vuelvo. Sinceramente, calculamos que para que el ULTRA HD 4k o el 8k se acabe implantando en el hogar aún faltan en torno a 4 a 6 años. Nos gusta cambiar pero… estrenado el Full HD hace ya unos años, ¿A cuántos conoces que tengan una grabadora Blu Ray en casa a día de hoy? Las novedades dan lugar a la incertidumbre, y ésta, a que explique sólo lo básico que debes saber…

Una imagen en pantalla tiene luz y color que se representa en un píxel (punto mínimo de luz que puede representar valores de color en una matriz formada por éstos). La forma de representar los puntos y de convertirlos en luz es lo que da origen a todo este compendio de siglas. Básicamente podemos separarlo en dos tipos de tecnologías: de pantallas y de retroiluminación.

Tipos de pantalla:

1. CRT: El televisor de tubo, con culo, de los de toda la vida (si yo con el iphone 5 soy un looser, no te digo nada como tengas esto en casa). Aquí no hay lío, luz y color lo forma un haz de rayos (catódicos) en una rejilla donde se mezclan 3 colores.

2. Plasma: Muy parecido al tubo, pero se reduce el grosor de pantalla hasta hacerlo casi plano. La luz y el color van de la mano, excitando eléctricamente unos gases nobles que iluminan un píxel. El consumo de esto es el más alto de las pantallas planas, en torno a unos 180 W. Las tecnología es de 1964, en 1984 vimos estas pantallas en la película “Regreso al futuro 2”.

Estos dos tipos de pantalla prácticamente no tienen retardo en la representación del pixel en pantalla. Digamos que aquí funciona por llamarlo de alguna manera “a la velocidad de la luz” por lo que en este tipo de televisores no vamos a encontrar esas tecnologías teñidas de avance llamadas “milisegundos” o “ms”, que sí encontraremos en las pantallas LCD, y qué decir tiene que cuanto más bajo sea este valor, mejor, porque reduce halos en las imágenes en movimiento.

3. LCD (Liquid Crystal Display o Pantalla de cristal líquido): Los píxeles están representados por cristal líquido estimulado eléctricamente con un consumo ínfimo. Este cristal es plano, de apenas milímetros.

Tus relojes de pulsera digitales, estaciones de meteorología, etc. lo tienen. Lo que realmente da grosor a tu televisor es la tecnología que va a iluminar ésta pantalla LCD.

En color estas pantallas las encontramos (retroiluminadas) en los móviles y televisores planos, por ejemplo.

La tecnología de pantalla LCD sin más no contiene ningún sistema de iluminación, por lo que el pixel o punto no se ilumina, se requiere una tecnología que lo ilumine y lo haga brillar, que es lo que veremos a continuación.

Tipos de retroiluminación:

La retroiluminación es exclusiva de las pantallas LCD de cristal líquido, y es lo que va a determinar realmente el consumo energético del televisor. Sea como fuere, la luz se proyecta sobre unas superficies ópticas, que disipan y homogenizan la luz, situadas tras la pantalla LCD).

1. TFT / CCFL: Transistores y lámparas de cátodo frío, o el tubo fluorescente que ilumina tu oficina bancaria de toda la vida, si es que aún no te has pasado a la banca online, pero adaptados a este tipo de pantallas LCD. Está colocada directamente detrás de la pantalla. Requiere de espacio y electricidad adicional.

2. LED: Diodo LED similar al que se ilumina en rojo cuando apagas el televisor. En retroiluminación de pantallas se colocan de varias formas, una de las más comunes es en el marco de la pantalla LCD, reflejado sobre las superficies ópticas en los bordes. Esto crea imágenes de colores espectaculares, contrastes definidos y negros mucho más intensos. El LED además es de mecanismo extremadamente simple, alta potencia lumínica, elimina necesidad de fuente y cebador, más bajo en consumo, sin mantenimiento, no contiene elementos contaminantes y es fácilmente reciclable sin residuos (se trata de dos diodos metálicos contenidos en una resina epoxi, más sencillo que el mecanismo de un chupete.

Básicamente esto es todo lo que necesitas saber, aunque también encontraremos sistemas OLED (componentes orgánicos de propiedades conductoras), cuya duración ahora mismo es su talón de Aquiles, o el AMOLED, basada en una tecnología muy similar, muy controlable y moldeable. Tecnologías futuras en desarrollo. Veremos cual conquista tu salón.

Artículo de colaboración de Miguel Ángel Lozano Gómez (Product Manager).

 

 

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